sábado, 12 de mayo de 2018

EL PROTOCOLO SATAC EN DESUSO EN ESTADOS UNIDOS


Martha Stella Ospino Rodríguez y
Olga Paola Castañeda Peña
Contextualización del uso del Protocolo SATAC en Colombia
Para el año 1989, el instituto CornerHouse,  el cual es un centro interinstitucional privado sin ánimo de lucro y cuya función principal es la capacitación y evaluación del maltrato infantil, procedió a desarrollar y utilizar el protocolo RATAC/SATAC a fin de cumplir con la misión de evaluar casos de presunto maltrato infantil, coordinar los servicios de entrevista forense y capacitar a otros profesionales en el área (Anderson et al., 2010). Dicho protocolo constituía un medio reconocido de entrevista con menores por parte de los Tribunales de Estado Unidos como dos Tribunales Superiores de Connecticut, un Tribunal de Segunda Instancia de Georgia, El Tribunal Especial de Apelaciones de Maryland, El Tribunal Especial de Apelaciones de Mississippi, el Tribunal de Segunda Instancia de Minnesota, El Tribunal de Segunda Instancia de Indiana y por el Centro Nacional para la Judicialización contra Abuso Infantil (National Center for Prosecution of Child Abuse) (Anderson et al., 2010); así mismo varios tribunales de Estados Unidos reconocían la importancia de la capacitación  en el SATAC  para que los investigadores y/o entrevistadores contaran con suficientes conocimientos especializados para realizar entrevistas forenses con niños en casos de abuso sexual y tuvieran la facultad de actuar como peritos testigos.
En el territorio Colombiano, el Departamento de Justicia (DOJ, por sus siglas in inglés) de los Estados Unidos desarrolló su Programa de Reforma al Sector de la Justicia (PRSJ) bajo el Plan Colombia, con énfasis en la Fiscalía General de la Nación. El objetivo de dicho programa fue contribuir a los esfuerzos de Colombia por fortalecer su sistema de justicia (Embajada de Estados Unidos en Colombia, 2018), razón por la cual el International Criminal Investigative Training Assistance Programme (en adelante ICITAP) en enero de 2007, realizó el primer curso piloto de una semana de “la Entrevista Forense al Niño y su Preparación para el Juicio”, empleando el protocolo SATAC de CornerHouse (ICITAP Colombia, 2008).
El protocolo SATAC
Este protocolo, como fue enseñado en Colombia,  comprende de cinco etapas que se sustentaban en sus siglas en inglés (Rapport, Anatomy Identification, Touch Inquiry, Abuse Scenario, and Closure), y cuya traducción hacen referencia a: a) etapa de simpatía, b) identificación anatómica, c) preguntas sobre tocamiento, d) escenario del abuso y e) etapa de cierre. Este protocolo hace precisión en que al ser una entrevista semiestructurada, existe la posibilidad de modificar o eliminar alguna de las etapas para tener en cuenta los aspectos relacionados con el desarrollo y/o la espontaneidad de cada niño/a, por ende el programa que entrenó a los entrevistadores responsables, buscaba desarrollar y fortalecer la competencia de evaluación de la capacidad del niño y hacer preguntas pertinentes para su nivel de desarrollo (Anderson et al., 2010).
 Así mismo, el protocolo cuenta con principios rectores dentro de los cuales se encuentra el mencionado enfoque apropiado para el desarrollo, también cuenta con guías de CornerHouse relacionadas con preguntas indicadas para la edad, proceso de indagación, instrucciones para la entrevista y discusión de la verdad – mentira y recomendaciones para el uso de instrucciones para la entrevista SATAC.  De estos principios el programa hace hincapié en los tipos de preguntas que se podrían emplear durante el proceso de indagación, que incluyen: a) preguntas abiertas, permitiendo el recuerdo libre, b) recordación enfocada, c) selección múltiple, d) si/no y e) inductivas o equívocas.  Estos tipos de preguntas van de las preguntas indirectas a las más específicas o directas y la respuesta verbal que se espera para las preguntas de recuerdo libre es narrativa; para las preguntas de recuerdo enfocado, se espera una narración centrada; para las preguntas de selección múltiple se espera una selección; para las preguntas de si/no las respuestas son limitadas/seleccionadas y para las preguntas inductivas/equívocas son las respuestas que el entrevistador sugiere. Si se trata de un tipo de pregunta inapropiada, es importante tratar el tema para que los entrevistadores entiendan cómo evitarla. Por su parte, en relación a los potenciadores y reductores, las decisiones sobre la aplicación de los tipos de preguntas se debe basar en la edad del menor, sus capacidades de desarrollo y la presencia o ausencia de trauma emocional.  En el proceso de indagación, los elementos de edad y capacidad se consideran “potenciadores” porque el incremento de la edad o de la capacidad aumenta la probabilidad de obtener respuestas del menor a preguntas más directas.  El elemento del trauma emocional se identifica como un “reductor,” lo que significa que la presencia del  trauma emocional o bloqueo durante la entrevista por causa del trauma, podría disminuir la capacidad del menor, su voluntad de colaborar o su nivel de comodidad al responder a preguntas abiertas (Anderson et al., 2010).
El protocolo SATAC menciona que a fin de obtener información de cantidad y calidad óptimas por parte del niño, el entrevistador debe incluir una amplia gama de preguntas que busquen un equilibrio entre las preguntas abiertas y las preguntas específicas que se pueden realizar para aclarar información o precisar información. En el Proceso de Indagación las preguntas abiertas y más indirectas son las preguntas de recuerdo libre, estas son más amplias e invitadoras, sin embargo, no presentan información nueva. Aunque sin duda se recomiendan las preguntas de recuerdo libre con todos los menores que están en capacidad de responderlas por su desarrollo, es importante observar que cuando se entrevista a un niño pequeño disminuye la confiabilidad de las respuestas.
El Cornerhouse Forensic Interview Protocol y sus diferencias con el protocolo SATAC
El Instituto CornerHouse, consciente en que las ciencias sociales se encuentran en constante avance, identificó la necesidad de realizar aportes e innovaciones significativas al Protocolo SATAC, proceso iniciado en el año 2010, de forma que en el año 2011  CornerHouse hizo énfasis en la evaluación de la aplicación de la práctica narrativa como técnica esencial en la entrevista forense; para el año 2012, logró implementar dentro del protocolo invitaciones abiertas al comienzo de la entrevista, es decir, mejoró preguntas que permiten establecer Rapport y las formas para emplear mensajes de orientación de la entrevista, que también incluían un componente de evaluación del programa de entrenamiento, además de redefinir el enfoque para el cierre de la entrevista. Para enero de 2013 y a partir de la revisión de la literatura y la experiencia de los investigadores formados por CornerHouse en entrevistas, se  rediseñaron las etapas, el propósito y los enfoques del protocolo RATAC/SATAC (Anderson, 2013), razón por la cual en febrero del mismo año se lanzó un plan de estudios de capacitación revisado que incorporaba los cambios realizados. En la figura 1 se describen los principios rectores del Cornerhouse Forensic Interview Protocol (CH-FIP en inglés, pero se usará la sigla en español PEF-CH), bajo los cuales deben regirse los entrevistadores, dichos principios fueron tomados y revisados de CornerHouse Interagency Child Abuse Evaluation and Training Center (2013, citado por Anderson, 2014).
Figura 1. Principios rectores del Cornerhouse Forensic Interview Protocol
En el FEP-CH no solamente se direccionaron los principios rectores sino que las etapas descritas en el protocolo RATAC/SATAC fueron modificadas.  En este nuevo protocolo se incluyen cuatro etapas distintas debido a que el protocolo RATAC/SATAC no resultaba ser tan flexible como precisaba, posiblemente en cuanto a la praxis de los investigadores (Anderson, 2014) o por las críticas que se hicieron al protocolo RATAC/SATAC desde su aparición.  Estas etapas establecidas son: a) construcción de simpatía b) búsqueda de información, c) exploración en las declaraciones y d) cierre respetuoso; cada etapa incluye su propio propósito y enfoques como se muestra en la Tabla 1.

Tabla 1.
Etapas del Cornerhouse Forensic Interview Protocol

Etapa 1:  Construcción de simpatía
Propósito
Establecer una base para el proceso de entrevista mediante:
a. Orientación al individuo
b. Aprendizaje sobre el individuo
c. Facilitación del mejor funcionamiento posible del individuo
Enfoque
Utiliza mensajes de orientación.
Participar en la práctica narrativa.
Llevar a cabo una evaluación general del funcionamiento.
Ajuste la entrevista según la presentación del individuo.
Etapa 2:  Búsqueda de información
Propósito
Proporcionar una oportunidad para que la persona informe su experiencia.
Enfoque
Elegir una estrategia forense sólida para abordar el tema de la investigación, utilizando completamente las indicaciones indirectas.
Incorporar herramientas de entrevista de manera intencional, cuando corresponda.
Etapa 3:  Exploración en las declaraciones
Propósito
Permitir que el individuo comparta detalles de su experiencia
Enfoque
Escuchar al individuo:
a. Utilizar técnicas de invitación e indagación
- Fomentar la narrativa
- Hacer preguntas de seguimiento y aclarar según sea necesario
b. Considerar las habilidades de desarrollo del individuo
c . Mantener una mente abierta
Utilizar herramientas de entrevista beneficiosas, para maximizar la capacidad del individuo para comunicar su experiencia.
Regresar a la búsqueda de información según corresponda.
d. Explorar explicaciones alternativas y/o formas adicionales de maltrato
Etapa 4:  Cierre respetuoso
Propósito
Proporcionar un cierre respetuoso y una transición de la entrevista asistiendo
a Lo individual:
a. Presentación
b. Experiencia comunicada
c. Necesidades observadas
Enfoque
Explorar recursos, reforzar la información que el individuo compartió, según corresponda.
Proporcionar una transición sensible al desarrollo
Nota: Tomado y adaptado de CornerHouse Interagency Child Abuse Evaluation and Training Center (2013, citado por Anderson, 2014).
Por otro lado, el PEF-CH pone mayor énfasis que el RATAC/SATAC en el enfoque narrativo,  permitiendo que sea el niño quien dirija el proceso de entrevista a su manera y que brinde información de acuerdo a su capacidad de desarrollo para que sea integrada con su experiencia (Anderson, 2013), razón por la cual en el 2010 se sugería que el entrevistador debía hacer todo lo posible por hacer preguntas abiertas e invitar al niño a dar respuestas narrativas desde el inicio de la entrevista, en la etapa de construcción de simpatía. Así mismo, se da continuidad a la medida de indagar sobre la discusión de verdad y mentira y lo correspondiente a las afirmaciones o mensajes de orientación; es decir afirmaciones que hacen referencia a si el niño no tiene dificultades para ubicarse en tiempo y espacio y ayudan a indagar si las declaraciones del menor son o no fantasiosas, que desde el 2001 se realizaban mediante tareas de realidad.  Para mejorar este aspecto en el año 2012 se hizo necesario entrenar en orientación desde el inicio de la entrevista. Adicionalmente en el año 2011 se realizó una evaluación sobre la importancia y el papel que jugaba la memoria episódica en el discurso de los menores, para incluir en años posteriores un módulo completo sobre este tema en el entrenamiento a los investigadores interesados.
Dentro de otras similitudes que comparten ambos protocolo mencionados, se encuentra la necesidad de contar con grabaciones en audio y/o video como suministro de información ante las autoridades competentes, sin embargo, es de vital importancia entrenar a los investigadores en la forma de establecer confianza con el niño a la vez que se le dan a conocer los materiales y/o recursos que se emplearan durante el proceso, con frases como “el video me ayudara a recordar y de esta manera me aseguro de hacerlo bien”. Cabe la posibilidad de que el menor dude y desee abstenerse de responder las inquietudes del investigador, ya sea por temor a que sus allegados conozcan la información, por falta de empatía con el entrevistador, entre otras, pero para tales situaciones no hay una estricta solución, por lo que se sugiere hablar sobre la importancia de permitir la participación del niño e intentar resolver sus dudas de acuerdo a los intereses del niño, su etapa de desarrollo y/o en función de su preocupación, dando explicaciones respetuosas y honestas sobre los equipos de audio y video, los espejos, la cámara de Gesell, auriculares, teléfonos y demás herramientas disponibles.
Finalmente, si bien en el protocolo RATAC/SATAC se hacía uso de diagramas, dibujos y muñecos anatómicos los cuales se presentaban en todos los casos, independientemente del género del niño o del presunto agresor y estos eran tanto masculinos como femeninos y se mostraban por el frente y la espalda del cuerpo y su apariencia era consistente con la edad, la etnia y el desarrollo físico del niño entrevistado; en el PEF-CH se evita presentar este tipo de muñecos anatómicos debido a que puede llegar a ser inapropiado e incluso sugestivo o, como afirman Poole and Dickinson en 2011, pueden generar falsos informes (citado por Anderson, 2013); de ser necesario su uso este dependerá de las habilidades y capacitación del entrevistador y será una herramienta con la cual se obtenga identificación anatómica y/o aclaraciones verbales.
De la anterior descripción y comparación entre los protocolos de entrevista forense en casos de abuso y/o maltrato infantil, los avances en el PEF-CH, de acuerdo a los autores de este protocolo, se dan en que el último protocolo busca mantener un equilibrio entre lo simple y lo complejo en el entrenamiento y en el desarrollo de la entrevista como tal, a la vez que ofrece principios para aprender sobre lo niños teniendo en cuenta consideraciones sobre su etapa de desarrollo y espontaneidad. Los desafíos, asegura Anderson (2013), implican el comunicar aquellos parámetros que se deberían utilizar para alentar las buenas prácticas y minimizar los errores del entrevistador al tiempo que se permite cierta flexibilidad en el desarrollo de la entrevista, dándole protagonismo al niño y a su experiencia relatada. Las recomendaciones en el entrenamiento y uso del  PEF-CH  varían entre profesionales.
Como se escribió anteriormente, desde los inicios de la implementación del protocolo RATAC/SATAC, se recibieron críticas por ser un protocolo de sesgo confirmatorio del abuso sexual; por el uso inapropiado e indiscriminado que se hacía de los diagramas, dibujos y muñecos anatómicos; porque no se le decía al niño que el entrevistador tenía conocimiento de la situación de abuso por otras fuentes, por tanto no se verificaba con el niño la exactitud o correspondencia con otros testimonios; no se tenía en cuenta la época, el momento y las circunstancias bajo las cuales se había hecho la revelación, en especial en niños pequeños que por lo general hacen la revelación de manera accidental ni tampoco se analizaban las relaciones familiares que rodeaban al niño ni las posibles ganancias que se podían tener frente a la revelación del supuesto abuso  (Nichols, 2009).   Estos aspectos  que se han señalado como críticos en el protocolo SATAC/RATAC son importantes tenerlos presentes en las entrevistas forenses  toda vez que de acuerdo a la legislación colombiana, el testimonio que el niño brinda al Cuerpo Técnico de Investigación de la Fiscalía General de la Nación o  los profesionales que tienen funciones de Policía Judicial, tiene carácter de elemento material probatorio y los niños son entrevistados preferiblemente por una sola vez (Ley 1652 de 2013),  entrevista que será el insumo para adelantar evaluaciones forenses requeridas dentro del proceso, pero que pierden su utilidad para estos fines si no se realizan idóneamente.
Para citar este escrito según el estilo editorial APA:

MS. Ospino-Rodríguez y OP. Castañeda (10 de mayo de 2018).  El Protocolo SATAC en desuso en Estados Unidos[Mensaje en un blog].  Recuperado de http://lapsicologiaforense.blogspot.com/.


REFERENCIAS
Anderson, J. (2014). Recent Changes to The CornerHouse Forensic Interview Protocol. National Center for Prosecution of Child Abuse, 24(1), 1-3. Recuperado de http://www.ndaajustice.org/pdf/Update%20Vol24_No1.pdf
Anderson, J.(2013). The CornerHouse Forensic Interview Protocol: An Evolution in Practice for Almost 25 Years. APSAC Advisor, 4, 2-7. Recuperado de https://www.cornerhousemn.org/images/Anderson_2013_CornerHouse_Forensic_Interview_Protocol.pdf
Anderson, J., Ellefson, J., Lashley, J., Lukas Miller, A., Olinger, S., Russell, A., Staufer, J., & Weigman, J. (2010). The CornerHouse Forensic Interview Protocol: RATAC. The Thomas M. Cooley Journal of Practical and Clinical Law, 12(2), 193–331. Recuperado de http://www.mpfn.gob.pe/escuela/contenido/actividades/docs/3318_sustento_protocolo_satac___cornerhouse.pdf
Embajada de Estados Unidos en Colombia. (2018).  Programa de Reforma al Sector de la Justicia. Recuperado de https://co.usembassy.gov/es/embassy-es/bogota-es/sections-offices-es/department-justice-es/
ICITAP Colombia. (2008). Curso de entrevistas forenses a niños y su preparación para el juicio. Recuperado de: http://www.mpfn.gob.pe/escuela/contenido/actividades/docs/933_satac.pdf
Ley 1652 del 12 de Julio de 2013 por medio de la cual se dictan disposiciones acerca de la entrevista y el testimonio en proceso penales de niños, niñas y adolescentes víctimas de  delitos contra la libertad, integridad y formación sexuales.
Nichols, K. S. (2009). Assessing Sexual Abuse Protocols For Family Litigation. American Journal of Family Law, 22(4), 184–191. Recuperado de http://search.ebscohost.com/login.aspx?direct=true&db=aph&AN=36996712&site=ehost-live


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